Por Carlos Hirz
La aprobación del gobierno encabezado por el presidente Alberto Fernández para exceptuar en plena cuarentena a los centros fabriles cuyos productos tienen como destino la exportación y poder de esta manera reiniciar su producción ya tuvo eco entre las automotrices: Scania fue la primera en lograr el cometido y decidió que comenzará este lunes sus actividades en las líneas de montaje en la planta Tucumán confirmándolo a través de un comunicado oficial de la compañía. Inmediatamente todas las miradas se centraron en ver cuándo arrancará la actividad industrial de otro de los importantes polos de fabricación de transmisiones que tiene el “Made in Argentina” con exportación a todo el mundo: la planta que Volkswagen posee en la provincia de Córdoba. Sabido es que cada provincia tiene sus tiempos de autorizaciones respecto a las salidas del aislamiento por eso consultamos a uno de los principales ejecutivos de la automotriz alemana sobre cuál era hasta el momento la situación de la filial cordobesa y le confirmó a Autoexecutive que las instalaciones ya están preparadas para iniciar el trabajo bajo las estrictas condiciones de seguridad que piden tanto el gobierno nacional y provincial en plena pandemia, que en ese sentido se avanzaron las negociaciones con el sindicato automotriz, además de acordar pautas salariales, y que sólo resta la aprobación del gobierno de Córdoba para que arranquen las líneas de armado que -de no mediar ningún atraso- se espera que se concrete paulatinamente a partir de mediados de esta semana. VW Córdoba es uno de los centros fabriles clave que forma parte del entrelazado industrial internacional del grupo alemán, pues el total de las cajas que produce se exporta un ciento por ciento: la mitad a Brasil y México, un 30% a Europa y el resto a China y Sudáfrica. El complejo fabril cordobés está dividido en tres naves donde en cada de una de ellas se elabora una transmisión diferente con la última tecnología aplicada en este terreno: las MQ 200 y MQ 250. La tercera es la flamante MQ 281 por la cual empresa acaba de realizar una inversión de 150 millones dólares para fabricarla, donde venía trabajando con las preseries y justo su inicio formal de producción tuvo que postergarse por la cuarentena. El establecimiento automotriz tiene una capacidad total instalada para construir 700.000 cajas de transmisión por año, al final de sus líneas sale una caja totalmente armada cada 19 segundos, y contaba hasta antes del aislamiento con un plantel de 1.400 personas abarcando todas las áreas de la filial de VW. Un dato interesante es que en el pabellón destinado a la construcción de las transmisiones MQ 250 la actividad se realiza en tres turnos, es uno de los pocos casos de las fábricas argentinas con trabajo a full. La misma fuente confirmó que ese ritmo se va ir logrando en la nueva etapa con el correr del tiempo pues hay que ir adaptándose a las nuevas normas que indican los protocolos de seguridad para combatir el Covid-19. Respecto a la planta de Pacheco el directivo adelantó a este medio que también se está en camino para que durante la primera parte de mayo retorne la producción de la pick-up Amarok, otro de los productos que VW exporta a gran parte del mundo.





